Rosario de “Ntra. Sra. de Coromoto”
+En el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Padre de misericordia, que desde el comienzo de nuestra historia nos has puesto bajo la maternal protección de la siempre Virgen María, Madre de tu Hijo, a la cual veneramos bajo la advocación de Coromoto: concédenos por su intercesión, vivir nuestro bautismo y hallar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu y es Dios por los siglos de los siglos. Amén
Súplica a la Virgen de Coromoto
Madre y Virgen de Coromoto, protege a nuestra tierra venezolana. Madre amantísima que quisiste manifestarte ante nuestros hermanos aborígenes, vela por todas las familias de este, tu pueblo, y acércalas a nuestro Señor Jesucristo, así como Tú te llegaste con todo el Cielo hasta las puertas mismas de los humildes indígenas Cospes. Madre del Cielo, atiende a nuestras plegarias (decir las intenciones) y concédenos una vida plena y apegada a las enseñanzas de Tu Hijo. Te pedimos Tu Santa Intercesión ante Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
1ra meditación:
La Santísima Virgen pide al Cacique Coromoto, Bautizarse.
Cierto día del año 1651, el Cacique Coromoto de las Tribus de los Cospes, en compañía de su mujer, se dirigía a una parte de la montaña donde tenía una tierra de labranza. Al llegar a una quebrada, una hermosísima Señora de belleza incomparable, que sostenía en sus brazos un radiante y preciosísimo niño, se presenta a los dos indios, caminando sobre las cristalinas aguas del río Tucupido. Maravillados éstos, contemplaban a la majestuosa Dama, que les sonríe amorosamente y habla al Cacique en su idioma, diciéndole: “Vayan a donde los blancos, para que les echen el agua en la cabeza y puedan ir al cielo”. Estas palabras iban acompañadas de tanta unción y fuerza persuasiva, que enajenaron el corazón del Cacique y se dispusieron a cumplir los deseos de tan encantadora Señora.
Cantando:
Bajaste del cielo
Madre del Señor
Guanare es el suelo
Tu reino de amor
La Bella Señora
al indio pidió
buscad el bautismo
Que es la salvación. Ave Ave Ave María (bis)
L/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
R./ Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
(10 Veces)
L./ Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
L./ Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R./ Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L./ Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela,
R./ Renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y en el mundo entero”.
2da meditación:
La Santísima Virgen deja en manos del Cacique Coromoto, su imagen.
Al anochecer del sábado 8 de septiembre de 1652. El Cacique Coromoto estando con su familia, en su bohío, cuando de improviso se aparece, de modo visible y corpóreo la Santísima Virgen, de todo su ser se desprendía rayos de luz. El Cacique encendido en rabia, al verse perseguido por la Divina Señora, da un salto y coge el arco de la pared y una flecha, diciéndole ¡Con matarte me dejas! En este preciso instante la excelsa Señora entró en la choza sonriente y serena se adelantó y se acercó al Cacique, arrojando este, el arco contra el suelo.
Con todo se lanza sobre la Soberana Señora para agarrarla, con las manos y echarla a fuera, pero, al punto, la celestial visión desaparece repentinamente.
La india Isabel, dijo a su cuñado: - ¿Sabes lo que ha sucedido? Tembloroso el indio contestó: - Aquí la tengo agarrada. Al abrir la mano, la diminuta imagen despide rayos luminosos que producen gran resplandor. El mismo enojo y rabia de antes, envuelve la milagrosa imagen en una hoja de plátano y la esconde en la palma del techo de su casa diciendo: - Ahí te he de quemar, para que me dejes.
Cantando:
En furia el cacique
Sus armas tomó
pero fue cegado
del gran resplandor
La Virgen María
desapareció
dejando en sus manos
su Sello de Amor. Ave Ave Ave María (bis)
L/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
R./ Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
(10 Veces)
L./ Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
L./ Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R./ Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L./ Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela,
R./ Renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y en el mundo entero”.
3ra meditación:
La huida y Muerte del Cacique Coromoto.
Entre tanto, en la tarde del 9 de Septiembre de 1652, el Cacique, con todos los indios que logró convencer, para regresar a sus selvas de origen. Estaba anocheciendo y el paraje estaba muy sombreado debido a la profusión de árboles. Sin darse cuenta, piso una serpiente venenosa (mapanare), que le clavó los colmillos en la pierna.
Hubo una gran consternación en el grupo, pues los indios sabían, que por el tipo de veneno, el color de la herida y los orificios de la mordedura, ésta era mortal. El Cacique viendo cercana la muerte, comenzó a dar grandes gritos con desesperación, solicitando el Bautismo. A esa hora, pasó por allí un mestizo criollo de Barinas de apellido Ochogavies, cumplió sus deseos y lo bautizó de emergencia, con el nombre de Ángel Custodio.
Cantando:
Escapa aquel indio
no iba a imaginar
que una vil serpiente
A morderlo va
Arrepentimiento
no se hizo esperar
recibe el Bautismo
y al cielo marchar. Ave Ave Ave María (bis)
L/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
R./ Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
(10 Veces)
L./ Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
L./ Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R./ Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L./ Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela,
R./ Renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y en el mundo entero”.
4ta meditación:
El Milagroso Encuentro del Sitio exacto de la Aparición de la Santísima Virgen al Cacique Coromoto.
Al morir los pocos españoles y criollos que conocían la ubicación de las apariciones de la Virgen de Coromoto y volver a las montañas los indios, a finales del siglo XVII (17), nadie en Guanare conocía ya el lugar exacto de las apariciones.
En 1698 llegó a Guanare Fray Diego de Olayza, agustino, con una imagen de la Virgen del Topo, de la ciudad de Bogotá, que representa a Nuestra Señora en la bajada de Jesucristo de la Cruz. De regreso a Guanare y en el rezo del Rosario, todos vieron que una sombra cubría el rostro de la imagen, El señor Marcos Paredes siguiendo una inspiración que tuvo, dijo de plantar una cruz en el sitio y al hacerlo, la sombra desapareció.
Al iniciar en Agosto de 1698 una capilla, Santiago López, Simón Sánchez y Pablo Pérez se les presentaron 9 jinetes Indios.
Era el Cacique Gaspar Tabares quien les dijo: 'Hemos sabido que un hombre viene a hacer una Iglesia para nuestra Ama la Virgen. Marcos Paredes de San Nicolás les dijo: 'Queremos construir una capilla en el sitio justo de la Aparición, pero nos ha sido imposible hallarlo'. Al oír esto Gaspar le dijo: 'Pero el sitio donde la Virgen bajó del Cielo y la agarro mi suegro lo tienen ustedes marcado con esa Cruz'.
Cantando:
Y sin entenderlo
se manifestó
rebelde el cacique
Y a la selva huyó
Volviendo a su choza
la virgen llegó
la india familia
hallo bendición. Ave Ave Ave María (bis)
L/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
R./ Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
(10 Veces)
L./ Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
L./ Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R./ Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L./ Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela,
R./ Renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y en el mundo entero”.
5ta meditación:
Santísima Virgen de Coromoto, declarada Celeste y Principal Patrona de Venezuela.
En 1942 el Episcopado Venezolano decretó y proclamó a Nuestra Señora de Coromoto, Patrona oficial de Venezuela.
En 1944 el Papa Pío XII (12) confirmó, constituyó y declaró a la Santísima Virgen de Coromoto, Celeste y Principal Patrona de Venezuela.
A los 300 años de su aparición, el 11 de Septiembre de 1952, fue coronada su Sagrada imagen por el Cardenal Manuel Arteaga Betancourt.
En 1976 dan los primeros pasos, para la edificación del Templo Votivo Nacional a la Virgen, en el sitio exacto de la última aparición. Tras 14 años que duró la construcción, Allí se trasladó la Reliquia de la Virgen, y se colocó en un lugar especial para la veneración de los fieles.
En enero de 1996 fue elevado a la categoría de Santuario por su Excelencia Monseñor Oriano Quillici, Nuncio Apóstolico en Venezuela.
En febrero del mismo año fue inaugurado por el Papa Juan Pablo II, en su segunda visita a nuestro País. En el año 2007 el Papa Benedicto XVI (16) , lo elevó a Basílica Menor.
Cantando:
Venezuela entera
junto a Cristo Rey
con gozo te aclaman
rendida a tus pies.
Madre Coromoto
renueva la fe de
toda esta patria
Y del mundo también. Ave Ave Ave María (bis)
L/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
R./ Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
(10 Veces)
L./ Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
L./ Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R./ Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L./ Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela,
R./ Renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y en el mundo entero”.
Bendecida entre todas las mujeres,
De gracias llenas y de amor eterno,
Tus hijos en el alba te saludan,
Con la oración que es palpitar del pueblo.
El amor, el trabajo y el servicio,
Como el sol, despertaron nuestros sueños;
Tú nos llevas al Camino y a la Vida,
Con la luz matinal de tu lucero.
Por el Cristo que libra de la muerte
Y nos pone en la ruta de su Cielo,
Gustaremos con los pobres y sufridos
El sabor maternal de tu consuelo.
Del Verbo Madre, y de la Iglesia Reina,
Patrona excelsa de una Patria en vuelo,
Hermana de los Cospes, Coromoto,
Aviva la esperanza de mi sendero.
Al Padre Dios que te eligió por hija,
Al Cristo Verbo que llevo tu seno,
Y al Espíritu que guía nuestros pasos
Contigo, ahora y siempre alabaremos.
Rezamos una Salve
Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!, Ruega por nosotros Santa Madre Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén
Acto de Consagración de Venezuela a su Celeste y principal Patrona “Ntra. Sra. de Coromoto” (Episcopado Venezolano clausuró el 2do. Congreso Mariano Nacional el 12 de Diciembre de 1928 en la ciudad de Coro.)
“Ante el trono de tu Omnipotente intercesión, venimos a postrarnos
¡oh Madre noble de Dios!, Para consagrarnos totalmente a Ti, y poner en tus manos el camino de nuestra República venezolana en presencia de tu Divino Hijo, a quien ya está Consagrada esta Patria en el Santísimo Sacramento del Altar. Hacemos este acto de entrega a Ti, para que Él se digne en su misericordia, filial consentimiento a nuestro homenaje, a la misma Madre que Él nos heredó desde la Cruz.
¡Oh Amadísima Madre nuestra! ¡Oh benignísima Madre nuestra! ¡Oh dulcísima y clementísima Reina nuestra!, con ánimo agradecido entonamos halagos a tu Misericordia.
Bajo tu amparo nos acogemos, ¡oh Bella Señora del río Tucupido! que tienes cautivados para siempre nuestros corazones, Tú que has cautivado desde el día en que comenzó para nosotros la vida civilizada, con Tu dulce protección y benignísima presencia, ya en la selva de los Cospes, en los santuarios que la piedad Venezolana ha erigido bajo el título de Nuestra Señora de Coromoto, de quien se enorgullece la Nación Venezolana: has afirmado, robustecido y multiplicado las raíces del árbol de nuestra Fe. ¡Oh Señora Nuestra!, que con esplendor virginal quebrantaste la cabeza de la serpiente. Libra a Venezuela de los pecados de la impiedad y de la herejía. Tú qué iniciaste y has mantenido a sus pueblos en la Fe de tu queridísimo Hijo, sírveles también de escudo, sostén y fortaleza.
Tuyos somos, tuyos queremos ser, como nuestra Madre y Nuestra Patrona. Guárdanos Bella Señora, y sálvanos con tu poderosa protección.
¡Amada Virgen de Coromoto! acoge este acto de nuestra consagración a Tí, y se siempre la gran defensora de Venezuela. Protégela, sálvala. Une a todos sus hijos en el amor del suelo nativo, en el espíritu de concordia dentro de la justicia y la libertad, en el legítimo goce de todos los bienes, que en su calidad de venezolanos les es permitido aspirar, y en la firme e inalterable profesión de la Fe Católica. Así sea”.
Oración:
L./ El Dios de la Misericordia, bendiga y guarde;
R./ al que entre en mi casa,
L./ ilumine El Dios de la Misericordia, su rostros y se a propicio,
R./ al que sale de mi casa,
L./ El Dios de la Misericordia, muestre su rostro y conceda la paz,
R./ a los que se quedan en mi hogar.
+En el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.





